Ayer después de trabajar, como muchas otras veces, nos paramos a tomar una cerveza (por supuesto, sin alcohol).
A mí, como ultimamente me ocurre, no me apetecía mucho, pero a mi pareja sí y bueno, también, es bueno tener un rato de distensión después de un duro día de trabajo.
Al rato de estar en el bar donde nos estábamos "relajando", plaf! pinchazo ...
Empecé a ponerme mal por momentos, no podía tener los ojos abiertos, me sentía como si estuviera cayendo en un agujero oscuro.
Mi cuerpo cada vez me pesaba más y parecía que mis extremidades desaparecían.
Ya le dije a mi pareja que no aguantaba más, necesitaba irme.
El coche estaba aparcado a unos minutos del centro de trabajo y no podía andar.
Me tuve que agarrar a él porque no me sentía capaz de dar un paso tras de otro. Daba la sensación de que las órdenes tardaban en llegar a mi cabeza.
Cuando estoy así estar montada en el coche es un suplido: el movimiento, el ruido, el cerrar las puertas, etc., todo me molesta.
Llegué a mi casa, como la persona que llega a un lugar que es su fortificación.
Mi perrita dándome la bienvenida, pero casi me tiraba, no tenía fuerzas para mantenerme en pie.
Me fui derecha a la cama, a acostarme, a aislarme ... era un momento que la cabeza me dolía, pero por otra parte no me "sentía" ni la cara, ni las piernas, ni los brazos, eran sensaciones extrañas.

Cuando cogí fuerzas me puse el pijama, como pude (con el estómago levantado y sin ganas) me comí un yogurth para tomarme el pastillazo y calenté mi almohada de semillas y con la radio muy muy bajita, que me relaja, me fui a la cama a esperar.
No conseguía ni levantarme para ir al servicio.
Al pasar un rato llegaron los nervios, la tensión, la rabia... ¡¡¡¡necesito descansar!!!!, ¡¡¡¡llevo más de un mes así!!!! ... ¡¡¡¿por qué me pasa esto????!!!!!... me prepararon un tila y más almohada ... y mientras piensas ... "tengo que relajarme ... tengo que relajarme ...".
¿Cómo ha sido la noche? Dentro de lo que cabe no ha sido mala.
Estoy mal, no aguanto nada, no me aguanto yo, pero estoy en el trabajo.
Me ha costado mucho levantarme de la cama, preparme el café, ... llego a sentir que es un gran esfuerzo pulsar las teclas mientras escribo esto.
Mi pareja dice que cuanto pase el momento complicado de la mañana que me vaya a casa ... pero no quiero, porque necesito sentir y pensar que la migraña no me puede.

La semana pasada tuve otro achuchón, así que sólo he descansado unos días.
Me siento una piltrafa, un trozo de carne ...
Me pesa el cuerpo y el alma ...
Me duele la cabeza, me siento insegura para caminar, me cuesta caminar ...
Ojalá pudiera cerrar los ojos y abrirlo cuando todo hubiera pasado ... y despertarme con paz y tranquilidad ...